Por qué la conectividad es una de las cosas más importantes de una televisión

Durante estas Navidades y también por la época de rebajas, se han vendido muchas televisiones. De hecho varios amigos míos han comprado distintos modelos, cada uno con sus particularidades, desde gigantes televisiones de 70” hasta prácticos modelos de 32”.

Muchos de ellos me preguntan en ocasiones “¿En qué debo fijarme para comprar la mejor televisión posible?” Yo siempre respondo lo mismo. Se debe acercar a la televisión y analizarla encendida, si gusta lo que aparece en imagen con respecto a la calidad que ofrece, ya se ha hecho la mitad del trabajo. El resto consiste en mirar en la parte de atrás o en la hoja de especificaciones y fijarse en la conectividad, es primordial.

La conectividad nunca es excesiva. Os voy a poner el ejemplo de uno de estos amigos que luego tuvo que sufrir un poco para disfrutar de su televisión nueva.

Tenía un solo euroconector. Pese a lo que mucha gente piensa, aunque el estándar sea el HDMI, hay todavía muchos dispositivos que usan euroconectores porque cuando salieron al mercado era lo único que había. Mi amigo estaba así limitado porque tendría que estar cambiando de un cable a otro para disfrutar del contenido audiovisual.

La televisión tampoco tenía conexión por vídeo compuesto. Muchos pensarán que para ello el euroconector es suficiente, pero aquí hay un inconveniente. En la época inicial del HDMI muchos dispositovs (por ejemplo la videoconsola Xbox 360 en sus primeros modelos) ofrecían la entrada por vídeo compuesto con extensión de vídeo de alta definición (unos cables azul y verde).

Sin plantearse la entrada de vídeo compuesto, el televisor de mi amigo ni mucho menos permitía la conexión de estos cables, por lo que es sencillamente imposible conectar ese dispositivo, salvo que se minimice la calidad a un nuevo cable exclusivo de vídeo compuesto para poner por euroconector (cambiando de nuevo el cable cuando quiera utilizarlo).

La televisión tiene 2 puertos HDMI. Si el lector considera que es suficiente, se equivoca. Los puertos HDMI no sólo son cada vez más utilizados, sino que pronto se antojarán imprescindibles. Conectamos un Blu-Ray y un sistema multimedia o de televisión de pago y ya tenemos los dos HDMI ocupados. ¿Y las videoconsolas o los ordenadores portátiles o, quizás, un proyector?

Podría seguir con más ejemplos de conectividad, pero el mensaje es claro. Buscar detrás de vuestras televisiones y exigir el mayor número y diversidad de puertos de conexión posibles. Los utilizaréis todos y siempre querréis tener más.

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