Por fin se ha dado el paso lógico en las baterías de móviles

El tema de las baterías de móviles siempre me ha parecido muy interesante. Es el principal obstáculo del sector en la actualidad. Es el elemento del que depende el uso del producto, por lo que si tiene una vida limitada, también la utilización del smartphone, por lo que interesa que cuanto más dure, mejor. Pero no lo conseguimos.

Anteriormente los teléfonos móviles utilizaban un tipo de baterías concretas, más simples pero muy duraderas, sin embargo la tecnología imperante era muy limitada. La evolución implicó la necesidad de nuevas baterías y tuvimos que sacrificar autonomía por insospechadas posibilidades desde un teléfono móvil.

Una vez estamos con la tecnología actual, nos vemos en la situación de que, a las pocas horas de uso continuado con varias aplicaciones, la batería muere. Es un grave problema y, por supuesto, hemos intentado solucionarlo.

Medidas que no han servido (todavía)

No han faltado medidas propuestas para ello. El desarrollo de una nueva tecnología de fabricación de baterías no ha dado sus frutos. Seguimos con la misma que al principio de esta nueva generación y no podemos mejorarla todavía, así que este camino sigue apareciendo demasiado largo. Necesitamos soluciones ahora.

La carga inalámbrica continua es una opción viable. Con ella se consigue mantener la autonomía de nuestros teléfonos móviles continuamente activa y sin necesidad de cables. El problema es que solo podemos disfrutarla en casa, no es demasiado asequible y hace falta que sea un smartphone compatible.

Otra solución que se ha comercializado sobre todo con la llegada de Pokémon Go es el uso de baterías externas. Al ser accesorios sencillos y pequeños, podemos estar por la calle y cargar nuestro teléfono móvil, lo que nos da, en los mejores casos, el doble de autonomía de lo normal.

En este caso el problema está en que sigue siendo una autonomía demasiado limitada y que, además, es un accesorio extra del móvil.

La solución más lógica

Al final se ha adoptado la solución más lógica a mi parecer, el aumento de autonomía de las baterías actuales. Algunos móviles Huawei alcanzan los 4.000 mAh. El último ZTE ha llegado a los 5.000 mAh.

Hasta el momento esto no era posible por el calentamiento de la batería al acumular tanta energía y por el tamaño que ocupaban. Pero el ZTE no necesita más de 10 mm de grosor y no padece problemas de calentamiento.

Ahora solo falta dejar a los desarrolladores de tecnología móvil seguir mejorando las baterías actuales a 10.000 mAh o 20.000 mAh, minimizando el tamaño necesario sin riesgo para nosotros. Según la Ley de Moore esto es posible con los chips, ¿quién dice que no en nuestras preciadas baterías?

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