Qué debemos hacer (de verdad) para disfrutar del mejor 4K en casa

El otro día un amigo me comentó que había adquirido una televisión con calidad 4K y que no esperaba para poder disfrutarla en su casa. Sin embargo, se chocó con la realidad que supone no poder contar con una emisión constante de contenidos en máxima calidad audiovisual.

Ante una situación que se repite cada vez entre más personas, creo conveniente dejar claro los mejores pasos para disfrutar de un contenido audiovisual perfecto. Leer más

¿Pulsera de actividad o SmartWatch?

Siempre me ha resultado algo complejo hacerle entender a amigos y usuarios en general, las sutiles diferencias entre algunos dispositivos. A veces están mucho más claras, como sucede con las tablets y los ordenadores portátiles. En otras ocasiones las líneas separadoras son más difusas, como sucedía con ciertos dispositivos para escuchar música de Apple. Leer más

La lucha tecnológica contra la discapacidad

Hoy me alegra conocer las novedades que se han presentado en el CES con un objetivo social o, al menos, con el objetivo comercial como complemento y no como única razón de ser. Se trata de innovaciones dirigidas específicamente a luchar contra la discapacidad o, también, a ayudar a las personas que la sufren a disfrutar mejor de la tecnología y del mundo que les rodea. Leer más

Por qué la conectividad es una de las cosas más importantes de una televisión

Durante estas Navidades y también por la época de rebajas, se han vendido muchas televisiones. De hecho varios amigos míos han comprado distintos modelos, cada uno con sus particularidades, desde gigantes televisiones de 70” hasta prácticos modelos de 32”.

Muchos de ellos me preguntan en ocasiones “¿En qué debo fijarme para comprar la mejor televisión posible?” Yo siempre respondo lo mismo. Se debe acercar a la televisión y analizarla encendida, si gusta lo que aparece en imagen con respecto a la calidad que ofrece, ya se ha hecho la mitad del trabajo. El resto consiste en mirar en la parte de atrás o en la hoja de especificaciones y fijarse en la conectividad, es primordial.

La conectividad nunca es excesiva. Os voy a poner el ejemplo de uno de estos amigos que luego tuvo que sufrir un poco para disfrutar de su televisión nueva.

Tenía un solo euroconector. Pese a lo que mucha gente piensa, aunque el estándar sea el HDMI, hay todavía muchos dispositivos que usan euroconectores porque cuando salieron al mercado era lo único que había. Mi amigo estaba así limitado porque tendría que estar cambiando de un cable a otro para disfrutar del contenido audiovisual.

La televisión tampoco tenía conexión por vídeo compuesto. Muchos pensarán que para ello el euroconector es suficiente, pero aquí hay un inconveniente. En la época inicial del HDMI muchos dispositovs (por ejemplo la videoconsola Xbox 360 en sus primeros modelos) ofrecían la entrada por vídeo compuesto con extensión de vídeo de alta definición (unos cables azul y verde).

Sin plantearse la entrada de vídeo compuesto, el televisor de mi amigo ni mucho menos permitía la conexión de estos cables, por lo que es sencillamente imposible conectar ese dispositivo, salvo que se minimice la calidad a un nuevo cable exclusivo de vídeo compuesto para poner por euroconector (cambiando de nuevo el cable cuando quiera utilizarlo).

La televisión tiene 2 puertos HDMI. Si el lector considera que es suficiente, se equivoca. Los puertos HDMI no sólo son cada vez más utilizados, sino que pronto se antojarán imprescindibles. Conectamos un Blu-Ray y un sistema multimedia o de televisión de pago y ya tenemos los dos HDMI ocupados. ¿Y las videoconsolas o los ordenadores portátiles o, quizás, un proyector?

Podría seguir con más ejemplos de conectividad, pero el mensaje es claro. Buscar detrás de vuestras televisiones y exigir el mayor número y diversidad de puertos de conexión posibles. Los utilizaréis todos y siempre querréis tener más.

Por qué lo tecnológico nos atrae tanto en Navidades

Llegan Papá Noel, los Reyes Magos y hasta a veces se les junta el Ratoncito Pérez en estas fechas tan señaladas como lo son las Navidades. Y curiosamente todos estamos viviendo un cambio trascendental en los regalos que les acompañan, son prioritariamente tecnológicos.

Pensando en por qué sucede esto, me ha sorprendido sobre todo encontrar diferentes motivos, que considero interesante remarcar. Leer más

¿Y si los asistentes virtuales estuvieran en cada dispositivo?

He podido conocer esta semana el producto Vinci. Se trata de unos auriculares con una pantalla táctil en uno de sus laterales, que además incluyen un asistente virtual. Este dispositivo ha obtenido en Kickstarter más apoyo del necesario para salir adelante, por lo que en breve lo tendremos entre nosotros.

Pero lo que más me sorprende es el concepto del uso del asistente virtual que realiza. En lugar de limitarlo a un teléfono móvil, se vale de una SIM para la conexión a Internet de forma funcional y, a partir de ahí, el usuario ya puede ponerse en contacto con ese mini ordenador y preguntarle por canciones, solicitar listas de reproducción, cuestiones sobre información en Internet e incluso solicitar la activación de funciones de entrenador personal.

Esto me hace pensar que el futuro quizás no pase por tener un asistente virtual que controle todos los dispositivos de un hogar, sino un asistente virtual en cada uno de los dispositivos que tengamos y, por descontado, que pueda sincronizarse con todos los demás.

Un ejemplo de futuro, queremos saber si hay que comprar leche. No llevamos el móvil encima o se nos ha acabado la batería (todavía no vislumbro un futuro en el que esto no pase), así que cogemos nuestra pulsera digital, nuestro reloj inteligente o directamente preguntamos al sensor de voz de nuestra chaqueta si queda leche en la nevera. Se comunica el sistema con nuestro frigorífico y éste le indica que no. Y, de paso, que compre algo para cenar.

El futuro. Asistentes virtuales en cada uno de los dispositivos del hogar. Vinci podría haber dado con la clave del Internet de las Cosas, planteando una cuestión tan simple como la que algunos de los fundadores de Internet vaticinaban hace tiempo, el hecho de que los teléfonos móviles dejarán de ser necesarios como tal en el futuro.

¿Dispositivos digitales con funciones móviles o móviles con funciones de dispositivos digitales?

La convivencia entre dispositivos digitales varios y smartphones ha sido desigual. Estos últimos siempre han llevado la delantera y los otros tan sólo se han acercado en base a recibir y devolver llamadas. Pero Vinci plantea que lo único necesario es un pequeño ordenador que lo haga todo.

Los móviles se han beneficiado del hecho de que son fáciles de llevar encima, al contrario que unas gafas virtuales, un casco digital o incluso una pulsera de actividad. ¿Pero y si en el futuro toda nuestra ropa y accesorios tuvieran funciones digitales? ¿Sería tan necesario el móvil cuando tenemos lo mismo exactamente en una manga de la chaqueta o en una parte de nuestro bolso? Mucho tiene que avanzar el sector para seguir siendo imprescindible como hasta ahora.